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Leonardo
Garnier
Nací
en 1955 en San José de Costa Rica. De niño, además
de jugar y ver tele, me gustaba mucho leer. Todavía recuerdo
cuando papá llegaba a casa con algún libro nuevo,
o con un paquete de revistas comics entre las que, además
de Supermán, Batman y el Pato Donald, se colaba siempre
algún ejemplar de Epopeyas, Joyas de la Mitología
o Vidas Ilustres. Y seguí leyendo… y creciendo. En
el colegio devoré muchas novelas – Verne y Salgari
eran mis favoritos – y, claro, jugaba al fútbol con
los amigos (aunque yo no era muy bueno) y nos divertíamos
yendo al campo o a la playa. Ya en la Universidad – donde
estudié economía – mis gustos por la lectura
habían pasado a García Márquez y Vargas Llosa
(aunque cuidado al ponerlos juntos… ¡podrían
armar una bronca!), a Fuentes, a Neruda y, sobre todo, a Cortázar
con sus cuentos y sus cronopios. Con el pasar del tiempo, me fui
haciendo grande y, de grande, me casé con María
Marta, a la que conocía desde los quince años, pero
sin suerte hasta que… pero esa es otra historia y, de ella,
lo que viene al caso es que nacieron Marie e Isabel. Desde muy
pequeñas les leíamos montones de cuentos y, a veces,
inventábamos alguno entre nosotros. Fue así como
nació la historia de Mono Congo y León Panzón:
mi primer libro de cuentos y con el que descubrí que, además
de lector y economista… ¡podía ser escritor!
Es autor
de El sastrecillo¿valiente?.
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